sábado, 20 de octubre de 2012

Ruta del Tempranillo


Rio Genil

Inicio de la Ruta


Gruta del Portón

Bosque de Tarajes

Pico Cabrera

Meandro del Rio Genal











Hoy Juan de Dios tomando como base el libro “Por las Rutas de El Tempranillo que me regaló la “Fundación para el Desarrollo de los pueblos de Tierras de José María El Tempranillo” ha montado una ruta fundiendo dos de las rutas descritas en el libro. Yo voy a tomar parte de la descripción que se relata en este libro para montar esta ruta.


Los principales punto de interés de esta ruta son:

• Paraje Natural Embalse de Malpasillo. Es un embalse formado sobre el río Genil, con relieve escarpado, se asienta sobre suelo formado por margas yasíferas. En la vegetación de su rivera hay que destacar la abundancia de carrizos, juncos, espadañas y matorral mediterráneo de labiadas y leguminosas en las laderas y algunos Aros de Carratraca (biarum Carratrancense) y unos muy buenos ejemplares de mandrágoras (mandargora autumnale L.) , también hay que destacar el bosque de Tarajes (tamarix africana)que se forma en el último tramo del Arroyo del Portón. Este paraje constituye el marco idóneo para el calamón, pudiéndose encontrar también el pato malvasía. Las aves más abundantes son el azulón o pato real, el pato colorado, el cuchara y el aguilucho lagunero. En invernada se produce una gran concentración.

• Gruta del Arroyo Portón. Se trata de una pequeña gruta de gran belleza que existe en uno de sus tramos, producto de la unión de dos de los lados de las sierras. Cuenta la leyenda que la Virgen de la Fuensanta unió los dos lados de la sierra para que una mujer, con su hijo a punto de morir, pudieran pasar para ir al médico que había al otro lado, en Alameda, de manera que formó un pasadizo entre las dos sierras para que la mujer pudiera pasar de un lado al otro. Este suceso se fecha en 1.579.

• Mina Melita. Solo quedan las ruinas de las construcciones y varias entradas de las galerías así como la gran cicatriz que formaba la explotación principal a cielo abierto en la parte alta de La Cabrera, en ellas se explotaban hematites rojas al 45% (mineral de hierro) los trabajos se realizaban por el sistema de realces o rellenos, dejándose en éstos coladeros o tolvas para la salida del mineral a las galerías de transportes, comunicadas a su vez con el exterior por socavones , y una vez en el exterior, por un plano inclinado se elevaban a la estación de carga de un cable aéreo, sistema Bleichert, que los transportaba a la estación de descarga situada en el kilómetro 93 del ferrocarril de Córdoba a Málaga, y a 100 kilómetros de este puerto de embarque. El citado cable media ocho kilómetros. El domingo 17 de Agosto de 1.902, el periódico “HERALDO DE MADRID”, daba la noticia de un accidente producido en la mina ”MELITA” del término municipal de Badolatosa (Sierra de La Cabrera, Corcoya). La noticia se acompañaba de la transcripción de un telegrama enviado por el Sr. Alcalde, en el que se decía que se habían extraído tres mineros muertos y catorce heridos, dos de ellos muy graves, uno de los cuales moriría en los días siguientes a la tragedia. A partir de este accidente, las minas siguieron funcionando de forma intermitente y siguieron ocurriendo accidentes, alguno de ellos también mortales, aunque con menor número de víctimas. Parece que los accidentes se producían por las penosas condiciones de trabajo y la escasez de medidas de seguridad. A principio de los años veinte, las minas se clausuraron definitivamente, probablemente por el agotamiento del mineral.

• Pico Cabrera (449). Desde el vértice geodésico contemplaremos al norte, Jauja y Badolatosa y los Cerros de Puente Genil, en los que destaca el castillo Anzur, al este del Río Genil el Cerro Espejo y al fondo la montaña de Araceli, y al sur La Camorra, Alameda y Corcoya.

• Ermita de La Fuensanta. Lugar muy ligado a la historia de José María “El Tempranillo”.



Salimos desde Málaga hacia la sevillana población de Badolatosa para ello tomamos la carretera A-45 y después por la A92 hasta la salida 113 donde tomamos dirección Casariche por la A-379 y desde aquí por la A-8325 una vez en Badolatosa tomamos la carretera SE-9217 hasta el mirador que hay sobre La Presa de Malpasillo donde dejamos el coche.
La ruta comienza en el carril descendiente hacia el sur ceñido por dos pilastras blancas con un relieve del bandolero y la leyenda “Ruta del Tempranillo”; mientras vamos bajando tenemos unas preciosas vistas del gran meandro del río Genil e Isla Víbora.
Al final de carril continuamos por la senda y llegamos al Arroyo del Portón con un fabuloso bosquete de tarajes, atravesamos el arroyo sobre un puentecillo de madera y a unos diez metros de este encontramos la bifurcación donde tomaremos a la derecha, la senda de la izquierda es por donde volveremos; ahora la vereda comienza una fuerte subida, cuando empezamos a llanear nos dirigimos por la derecha hasta la Gruta del Arroyo Portón donde descendemos hasta el cauce del río para hacernos las fotos de rigor; volvemos sobre nuestro pasos y de nuevo  subiendo por la senda esta acaba en un olivar pero nosotros seguimos la dirección que llevamos hasta que nos encontramos un pequeño pinar donde da comienzo un carril que nos conducirá a las ruinas de un cortijo, una vez aquí tomaremos a la izquierda para acércanos para ver las ruinas de la antigua Mina Melita; cuando llegamos a la ruinas de la primera construcción justo en frente da comienzo la senda por donde bajaremos de la cumbre del Pico Cabrera, pero nosotros continuamos al frente hacia las antiguas construcciones y al final del carril subimos por la fuerte pendiente hacia la construcción que vemos en la parte más alta; vamos subiendo y a media altura nos desviamos a la izquierda para ver unas muy buenas vistas sobre el meandro y continuamos hasta que alcanzamos la gran cicatriz que dejo la extracción de mineral la bordeamos por la izquierda hasta llegar al poste geodésico.
Después de contemplar las vistas anteriormente descritas iniciamos la bajada ahora si buscamos la senda que nos conducirá a la primera construcción de la Mina y desde aquí continuamos por el carril, llegamos al punto por donde hemos llegado pero ahora tomamos a la izquierda hacia la Ermita de La Fuensanta para comenzar la vuelta, aquí paramos y comemos después de leer los distintos azulejos que describen el lugar así como el monolito que hace referencia a los trabajadores y muertos de las minas.

Después de comer continuamos por la carretera hasta el cementerio de Corcoya donde tomaremos el carril a la izquierda que nos lleva por un olivar y que acaba justo en el cauce de un arroyo, llegado a este debemos tomar por la parte izquierda de este y que por una senda bien marcada nos conducirá de nuevo al río Genil, vamos paralelo a este y volvemos a tener unas vista maravillosas del río, llegamos nuevamente al bosquete de tarajes donde tomaremos el mismo camino por donde habíamos bajado.

En total un muy buen día de camino de unos 12 km. en total.

sábado, 6 de octubre de 2012

Sendero PR-A 268  Bosque de Las Morillas (Alfarnate)

Alfarnate

Lagar de Olmedo








Iwo Jima en Alfarnatejo

Con Antonio "El retaco"




















Bosque de Las Morillas (Alfarnate)PR-A 268

Hoy cuando nos juntamos Juande nos dice que la ruta de hoy la ha escogido Paqui, una ruta no muy larga y  sin mucha dificultad. En principio el atractivo de la ruta era las excelentes vistas panorámicas del polje de Alfarnate y de la Sierra de San Jorge, Chamizo, Sierra de En Medio y los llamados “Pirineos del Sur” Tajos de Gomer, Santa Ana y Alto del Fraile, además del  bosque mediterráneo conocido como “Las Morillas”, en excelente estado de conservación y con una gran variedad de árboles y arbustos. (Matagallos, aulagas, gayombas, espinos, tomillo, romero, carrascas, espino majuelo, zarzas, tagarninas, endrinos, almendros y setas). Pero al final de la ruta el atractivo ha sido otro, sobre todo para mí, la experiencia de conocer a Antonio “El retaco” vecino de Alfarnate ha sido algo especial, corría el año 1999 y habíamos subido a la Sierra de San Jorge al final de la ruta decidimos tomar café en una venta  que había en el cruce de  la entrada norte del Alfarnate, en la pared de la venta había colgado unos bastones con unas cabezas talladas de animales y pregunte por quien era la persona que los hacía porque me fuera gustado comprar uno, aquello quedo como una pequeña frustración hasta el día de hoy que por casualidades de la vida aquella historia se ha cerrado.

Estábamos en el Lagar de Olmedo cuando apareció Antonio, comenzamos a hablar y él nos explico entre otras cosas  porque  se conoce a los vecinos de Alfarnate como “palancos” y a los de Alfarnatejo como “tejones”, él nos comenta que según la leyenda había una gran roca en la carretera a medio camino entre las dos poblaciones y habiendo que quitarla del lugar donde se encontraba, los de Alfarnate apostaban por hacer palanca para desplazarla mientras que los de Alfarnatejo decidían escarbar por debajo de la gran roca.

También nos explica el porqué de su apodo que lo de “retaco” no tenía nada que ver con la estatura sino que un antepasado suyo encontró un retaco (escopeta corta reforzada en la recámara) seguimos hablando cuando se me ocurrió contarle lo que me paso en el año 1999 y sin dudarlo me comenta que él tiene dos de esos bastones y que me regalaba uno, que cuando termináramos me pasara por el bar donde habíamos dejado el coche  y me lo dejaría allí y como no, ha cumplido su palabra. Desde aquí te doy nuevamente las gracias.



Bueno comenzamos con la ruta.

Nos dirigimos hasta Alfarnate y una vez  en el pueblo dejamos el coche en la Plaza del Puente compramos unos tejeringos en la carnicería Angelina y tomamos café en el  Bar la Parada, cuando terminamos de desayunar nos dirigimos hacia el polideportivo municipal “El Ejido," continuamos por una pista de tierra, durante 1 Km. aproximadamente.

El carril discurre en terreno pedregoso, calizo, la subida del primer repecho es lo más duro del recorrido, al llegar al puerto nos encontramos un repetidor de T.V.  estamos en el “Morrón del Águila”. Desde este punto se divisa Alfarnate y Alfarnatejo. Desde aquí iniciamos un descenso a la derecha a través de una vereda que se encuentra entre una hilera de chaparros a la derecha y matorral a la izquierda hasta llegar donde se sitúan las ruinas del cortijo del “Lagar de Olmedo”. Desde ahí torcemos a la derecha y seguimos bajando por un carril que parte desde el cortijo y recorre un frondoso bosque mediterráneo nos encontramos con una cadena, en este punto el indicador (que estaba en el suelo y nosotros hemos intentado poner de pie) nos informa que tenemos que dirigirnos a la derecha y ascendiendo por una vereda en dirección al morrón de Mal Infierno, al final  de la subida avistamos la cuenca del arroyo Alfarnate o del Palancar, ahora la senda baja y vemos a la izquierda las ruinas de un molino de aceite, construido en bancales y que según nos había contado Antonio los desechos que producía iban a parar a un charco en el río llamado Charco del Aceite que en su juventud utilizaban para bañarse.

Continuamos por la vereda  paralela al río hasta llegar a la senda que  gira  a la derecha y nos conduce al Bosque de Las Morillas, donde se enlaza con el sendero P.R. “Santo Cristo-Las Morillas”. El camino se torna pedregoso a medida de que nos acercamos de nuevo al pueblo de Alfarnate, para concluir nuestro recorrido a la altura de la zona conocida como Pozo Rincón.

Una vez en el pueblo nos dirigimos hacia la Ermita de Ntra. Sra. de Monsalud y desde aquí volvemos al polideportivo donde comeremos en sus mesas de piedra.

Cuando hemos terminado de comer volvemos a la Plaza del Puente donde tenemos el coche y  se encuentra el bar del desayuno, preguntamos al camarero si Antonio “El retaco” ha dejado algo para mí y nuestra sorpresa, la respuesta es negativa, pedimos unos café mientras nos preguntamos qué ha pasado, de repente aparece Antonio con la gancha o bastón en la mano nos trae uno que es muy curioso tiene tallado un macho cabrío con unos atributos bien definidos y tras dar un golpe en el suelo y gracias a un resorte muy ingenioso hace que le aparezca un gran falo que permanecía oculto.

Este hombre hoy me ha tocado el corazón por su gran generosidad, espero compartir con él más momentos de mi vida y espero que me enriquezca con su sencillez y sabiduría. Nuevamente muchas gracias Antonio.

Al final el recorrido son unos 8 km.